miércoles 25 de noviembre de 2009

Siempre igual.

Cuando algo me duele mucho, el otro ni se entera. Yo me enrosco y me siento horrible, me siento mal sobre todo conmigo misma por no poder entender al otro en esa acción, en esas palabras. Me desahogo como puedo, escribo sin poner nombres... y después, llega la aparente estabilidad de siempre y esta persona que me hizo así - sin querer, estoy segura - me pregunta cómo estoy y yo le cuento que ya bien y que no hablemos de ese tema que ya pasó.
Siempre igual, Ailén, siempre igual.

soy un adicto, soy un adicto a tí (8)

Soy adicta al carta blanca. Y a perder el tiempo. Y a vos.

condenada por el imbécil

Mi mamá últimamente no me escucha, debe ser por todos los líos que tiene en la cabeza. Pero a mi me saca que no me preste atención y después me pregunte por vez número mil lo mismo que ya expliqué y yo le diga "YA TE LO DIJEEEEE" y ella me diga que no, que no le dije y se enoje y me hinche hasta que se lo cuente y todo termine en gritos. Hoy me pasó eso sólo que se me escapó un "ya te lo dijeeee, imbécil". Y justo entró mi papá y me empezó a retar y fue la peor situación del universo. Creo que mis salidas van a estar condenadas por ese imbécil, que en otras familias - y en otros ámbitos - es de lo más normal.

lunes 23 de noviembre de 2009

responsable.

Ahora que ya pasó todo y yo he vuelto a ser yo, es decir, justifico cuanta acción me rodea puedo decir que los acontecimientos desagradables de los últimos días han sido mayor parte producto de mi desequilibrio mental.

domingo 22 de noviembre de 2009

ahá.

Estupideces siempre se dicen, de algo pequeño hacen algo mayor. No importa, son las consecuencias de mis actos, punto. El problema está en el hecho de que hay personas que tendrían que saber diferenciar entre la verdad y la mentira sólo por conocerme. No pueden andar creyendo todo todo, porque se olvidan de lo que siempre estuvo por la palabra de alguien que justo pasó.
Más allá de eso, de lo que se diga, también están los hechos concretos. Si yo tomo una decisión que va tan en contra de lo que siempre pensé, por algo será. Si no les importa a los de al lado, bueno, pero ¿y todos esos que siempre me abrazan? ¿No pueden callarse un segundo, no pueden hablar conmigo tranquilos? ¿Acaso tengo una personalidad tan difícil? Nunca entendí como por una acción ya juzgan. Si yo un día pego, ¿me vuelvo de repente un ser violento? Ay, ay, nunca la había visto pegar, pero notaba en sus ojos la maldad. Sí, es violenta, alejémosnos.
Conclusión: lo que más me molesta - me duele y no saben cuánto - es que personas que a las que yo quiero tanto tanto, no me conozcan.

viernes 20 de noviembre de 2009

y si nada es lo que parece.

Le tengo un poquito de pánico a 'volverme heterosexual'. Bueno, ahora ya no tanto, pero hace un tiempo sí... después de todo lo que costó decírselo al mundo y eso, mirá si tengo que tirar todo para atrás. Encima, tremendo para toda la comunidad gay que como yo que estaba tan segura me tiro para atrás... todos los estúpidos que están pensando que es como una enfermedad con cura me van a tomar como punto de referencia :(

fin.

Estoy un poco mareada, pero no se debe al exceso de alcohol de la noche de ayer, mas sí al hecho de que dormí poco, tomé mucho y me había levantado temprano. Es decir, una conjunción de varias cosas. Si me preguntan por qué tomé, no estoy segura. Creo que necesito volver a gustar de alguien - o mejor aún: volver a tener pareja - porque siento que estoy hecha un despelote. Me estoy tomando demasiado en serio esto de la edad de hacer pelotudeces. Y mi moral no anda para esos jueguitos. Nunca anduvo para estas cosas, en realidad. Soy totalmente conciente de la estupidez que representó para mi hoy recordarme diciendo "no sé cómo pude vivir sin alcohol". Más allá de todo, intento tomármelo como una buena experiencia y punto. No pretendo volver a tomar, aunque sé que el fin de semana pasado - el primero - también dije lo mismo. Aunque no son cosas comparables y me molestaría que alguien las compare, ¿no pensaron que capaz algo me pasaba? Y si era así, ¿quién soy para resolverlo de una semana para la otra? Igual está todo bien, no hay solución en el alcohol.
De todos modos, me sirvió para darme cuenta de varias cosas. Entre ellas, me enojé con personas con las que pensé que nunca me iba a enojar porque determiné empíricamente que sus excusas y justificaciones son absurdas. Posiblemente me haya enojada porque me haya puesto triste, porque ahora sí entienda.
Sin embargo, quiero recalcar lo conciente que soy de todo este circo estúpido y lo mucho que me molesta que la gente cercana a mi se lo tome tan para el ojete. No soy estúpida. Sé que confían en mi, pero no están haciendo el esfuerzo, loco. Y de última, en vez de retarme, ¿por qué no me acompañan? Estoy un poco sacada, lo sé, igual. Fin.